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Cae una banda de Vigo acusada de maniatar a sus víctimas y saquear locales de O Rosal y Ponte Caldelas

La operación se salda con un detenido y cuatro investigados por asaltos cometidos de madrugada con pistolas, cuchillos, bridas y una elevada violencia.

La operación se salda con un detenido y cuatro investigados por asaltos cometidos de madrugada con pistolas, cuchillos, bridas y una elevada violencia.

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Fecha: 19 de Julio de 2026

Fuente: OPC Guardia Civil Pontevedra

La Guardia Civil de Pontevedra ha desarticulado un grupo criminal especializado en robos violentos a establecimientos hosteleros del sur de la provincia. La investigación, desarrollada bajo el nombre de operación Troya, ha permitido identificar a cinco personas relacionadas con asaltos cometidos de madrugada en O Rosal y Ponte Caldelas.

El balance de la actuación es de una persona detenida y otras cuatro investigadas por presuntos delitos de pertenencia a grupo criminal, robo con violencia e intimidación mediante el uso de armas de fuego y robo de uso de vehículo a motor.

Los integrantes del grupo, todos vecinos de Vigo y con edades comprendidas entre los 22 y los 51 años, actuaban encapuchados y utilizaban pistolas, cuchillos y otros medios para intimidar e inmovilizar a sus víctimas.

El primer asalto se produjo en un bar de O Rosal

La investigación comenzó tras un violento robo registrado el 17 de agosto de 2025 en el Bar Troya de O Rosal.

Según la información facilitada por la Guardia Civil, cinco personas encapuchadas irrumpieron en el local durante el cierre. Los asaltantes redujeron a una empleada y a su pareja y los maniataron de pies y manos empleando una gran violencia.

Una vez inmovilizadas las víctimas, los autores se apoderaron del dinero de la caja registradora y de las recaudaciones de las máquinas recreativas y de tabaco.

Para abandonar el lugar utilizaron además el vehículo de una de las víctimas, que fue sustraído durante el asalto para facilitar la huida.

La violencia empleada y la planificación del robo generaron una importante preocupación entre los profesionales de la hostelería de O Rosal y del resto del Baixo Miño.

Repitieron el mismo método dos días después

Solo dos días después del asalto de O Rosal, el grupo habría actuado nuevamente en un establecimiento de Ponte Caldelas.

En esta ocasión, los autores sorprendieron de madrugada al propietario del local y lo inmovilizaron utilizando bridas. Tras reducirlo, saquearon el establecimiento antes de abandonar la zona.

Las similitudes entre ambos hechos permitieron a los investigadores establecer una conexión entre los robos. En los dos casos, los autores actuaron en grupo, durante la noche y con el rostro cubierto, empleando violencia e intimidación para controlar a las víctimas.

Este modo de actuación llevó a la Guardia Civil a considerar que se encontraba ante una banda organizada, con un reparto de funciones y una preparación previa de los objetivos.

Una investigación dirigida desde Tui

Las diligencias fueron desarrolladas por el Grupo de Patrimonio de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Pontevedra.

La investigación estuvo tutelada por el Tribunal de Instancia, Plaza número 3 de Tui, y por la Fiscalía de Área de Vigo.

Las pesquisas permitieron identificar progresivamente a los cinco presuntos integrantes del grupo y reunir indicios sobre su posible participación en los dos asaltos.

Los investigadores analizaron el modo de actuación, los movimientos de los sospechosos y diferentes pruebas obtenidas a lo largo de varios meses de trabajo policial.

Armas intervenidas en un registro anterior

La fase de explotación de la operación Troya se desarrolló durante el pasado mes de junio.

Uno de los elementos clave para cerrar la investigación fueron las armas y otros efectos intervenidos en un registro domiciliario realizado con anterioridad.

El análisis de estos objetos permitió, según la Guardia Civil, vincular de manera definitiva a los investigados con los hechos cometidos en O Rosal y Ponte Caldelas.

La localización de estas pruebas resultó determinante para avanzar en las diligencias y atribuir a los sospechosos los presuntos delitos investigados.

Los cinco cuentan con antecedentes policiales

Los cinco integrantes identificados tienen entre 22 y 51 años, residen en Vigo y cuentan con numerosos antecedentes policiales.

En el momento actual, tres de los implicados se encuentran cumpliendo penas de prisión por otras causas.

La operación se ha saldado con la detención de uno de los miembros y la investigación de los otros cuatro, que deberán responder ante la autoridad judicial por su presunta relación con el grupo criminal y con los robos.

Las diligencias incluyen delitos de robo con violencia e intimidación utilizando armas, pertenencia a grupo criminal y sustracción temporal de un vehículo.

Alivio para la hostelería del sur de Pontevedra

La desarticulación del grupo supone un alivio para los establecimientos hosteleros y comerciales del sur de Pontevedra, especialmente para aquellos situados en zonas con menor actividad durante la madrugada.

El asalto de O Rosal causó una especial inquietud por la violencia ejercida contra las víctimas, que fueron atadas mientras los autores registraban el local y se llevaban la recaudación.

La investigación ha permitido esclarecer los dos asaltos atribuidos al grupo y neutralizar una banda que, según la Guardia Civil, había sembrado el miedo entre los profesionales del sector.

La operación Troya pone fin a varios meses de pesquisas y devuelve cierta tranquilidad a la hostelería del Baixo Miño y de otras zonas del sur de la provincia.

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